Onboarding inteligente
Verificación de identidad con liveness, extracción automática de datos del documento y validación cruzada en segundos. Menos abandono, menos carga manual, sin resignar control regulatorio.
Wallet productiva, hub omnicanal y plataforma transaccional para bancos que necesitan acelerar su capa digital, con coexistencia con el core bancario y sin depender de su cronograma.
Cada uno se puede operar por separado o combinado. La elección depende de qué pieza del programa digital del banco quiere acelerar primero.
App consumer con marca del banco. Pagos QR, transferencias, gestión de tarjetas, beneficios y onboarding digital. Productiva en semanas, no en años.
Terminales con marca del banco en comercios adheridos. POS físicos, SoftPOS, QR interoperable, links de pago. Control total de la red.
Reintegros, beneficios provinciales, programas corporativos y ayudas sociales canalizados sobre infraestructura propia del banco — sin depender de terceros.
Originación de financiamiento a comercios usando data transaccional del banco. Scoring sobre el flujo real, no sobre buró tradicional. Para crecer cartera con su propia base.
Cada operación se resuelve combinando tres componentes. La elección define el modelo comercial y el perímetro regulatorio del banco.
El banco opera bajo su propia autorización BCRA. Propago aporta la infraestructura sobre la cual el banco transacciona.
Procesamiento, issuing, conciliación, riesgo, compliance operativo y reporting sobre el stack homologado de Propago Core.
El rol de sponsor lo asume el propio banco, o una entidad financiera del grupo. El float y los márgenes quedan dentro del perímetro deseado.
Esta flexibilidad permite que un banco con licencia propia opere todo bajo su perímetro, o que un banco que está construyendo su capa digital tercerice partes y las recupere con el tiempo.
Un banco provincial con un programa de reintegros corriendo en planilla y reportes manuales lo migra a una wallet propia y una red de aceptación. Beneficios canalizados en tiempo real, conciliación automática, datos propios para diseñar el siguiente lote.
Un banco comercial con base de comercios PyMEs lanza adquirencia propia — POS físicos, QR, links de pago — sin construir infraestructura. Los comercios pasan a operar con la marca del banco; el banco accede a flujo transaccional para originar crédito.
Un banco que necesita una unidad fintech autónoma con su propia autorización PSP/PCP opera bajo la licencia de Propago como sponsor mientras tramita la propia. Migrable sin reescritura — el banco asume la licencia cuando BCRA aprueba.
Cronograma típico para un programa de adquirencia + wallet. La duración real varía según el alcance — pero el primer hito es siempre el discovery del modelo.
Criterio incorpora IA en los procesos críticos del banco, en sus dos puntas: el back-office regulado y la operación de cara al cliente. No es un módulo aparte — opera sobre la infraestructura regulada de Propago.
Verificación de identidad con liveness, extracción automática de datos del documento y validación cruzada en segundos. Menos abandono, menos carga manual, sin resignar control regulatorio.
Scoring transaccional en tiempo real y detección de patrones anómalos —atomización, pass-through, redes de fan-in/fan-out— sobre el mismo motor que alimenta el monitoreo AML.
Lectura y comprensión de comprobantes, contratos y documentación societaria para KYB. Convertimos documentos no estructurados en datos accionables.
Interpretación de documentación de operaciones, clasificación y soporte a la normativa BCRA aplicable. Un proceso intensivo en criterio, asistido por IA — la decisión final siempre es del banco.
Resolución automática de consultas por chat, con derivación inteligente a un agente humano cuando hace falta. Atención por voz actualmente en piloto.
Segmentación y priorización de cartera, generación de comunicaciones y elección del canal óptimo de contacto. La IA orquesta la gestión; el trato con el cliente y el cumplimiento de la normativa de cobranza quedan siempre bajo control del banco.
Una primera reunión de 30 minutos para entender qué pieza del programa digital del banco arrancamos primero.
Agendar reunión